Entren y lean esta fantástica historia sobre la promoción de valores sanos.
Esta experiencia tuvo lugar en el aula del segundo año del segundo ciclo de Educación Infantil, sobre las 09:15, durante la media hora de llegada a la escuela y entrada al aula.
En ella intervienen dos alumnas de 4 años (A y B) y la tutora de la clase (T), de 38 años de edad.
Después de deambular por el aula y de que sus madres se fueran de la escuela, A y B comienzan a pintar en una cartulina que tenía T guardada en sus pertenencias. T, después de un rato, observa cómo B la rompe en pedazos y la tira al suelo. Entonces A se pone a llorar de manera nerviosa y T acude a la situación. B se percata de esto e intenta escaquearse, sin embargo es tarde e intenta mentir a T, diciendo que no fue ella. Así, T, le explica verbalmente que es mejor decir la verdad, que sólo pretende solucionar el problema y termina pidiéndole por favor que no le mienta porque ella no “le va a hacer nada malo” y que va a creer en su palabra. No obstante, B sigue negándolo y A no quiere hablar. Finalmente, T decide dejar ahí la conversación, incentivándolos a hablar con ella cuando estén más tranquilas.
Touriñán (2008) afirma que la escuela debe procurar que los valores promovidos en su seno sean reconocidos socialmente, tratando de alcanzar que se vivan en la familia y que ello incida en la sociedad (p. 73). Esto nos recuerda la importancia de esta anécdota, que nos enseña a promover valores sanos desde el ejemplo. Sin embargo, la estrategia aplicada por T podría implementarse, intentando hacer más hincapié en la explicación del porqué.
REFERENCIAS
Touriñán, J. (2008). Educación en valores, educación intercultural y formación para la convivencia. Netbiblo.