miércoles, 6 de noviembre de 2024

DOS HERMANAS Y UNA PIZARRA

 Entren y lean esta fascinante historia sobre la corrección por imitación.



Nos encontrábamos en la hora del primer recreo, a unos cinco minutos del comienzo, y una de las maestras decidió sacar las tizas para pintar en la pizarra del porche. 


Una de las niñas del grupo de cinco y seis años y su hermana inscrita en un curso menor, cuatro y cinco años comenzaron a sacar las tizas de su caja y pintar con ellas en la pizarra. Minutos después, comenzaron a pintar las paredes de alrededor y la maestra, poco contenta por la acción decidió intervenir en la situación.


Cuando las dos niñas se percataron de la presencia de la maestra intentaron escabullirse, aunque sin mucho éxito. Esta les preguntó por qué habían pintado las paredes si tenían la superficie de la pizarra y la hermana mayor le explicó (muy vagamente)  que querían probar en el fondo blanco. En vistas de esta contestación, la maestra les recuerda que “no pintamos las paredes” y que por favor fueran a por un paño y lo mojasen para limpiarlas. 


La maestra les explicó cómo usarlo, se lo pasó a la hermana mayor y esta, imitó el movimiento. Y para seguir con la dinámica,  la hermana pequeña también intentó hacer la misma acción, una vez tuvo el trapo en su posesión.


Esta experiencia nos recuerda que “lo que se desee que el niño haga o diga hay que modelarlo. Eventualmente, el niño no sólo imitará sino que comenzará a actuar por motivación propia”. (García, https://www.supera.mx/articulos/articulos-2/2-los-ninos-y-la-imitacion/ )


No hay comentarios:

Publicar un comentario

UNA ACTIVIDAD Y UNOS NIÑOS SIN OBJETIVOS

     Esta experiencia tuvo lugar en el aula del segundo año del segundo ciclo de Educación Infantil, alrededor de las 12:30, durante una act...