Entren y lean esta fascinante historia sobre el aprendizaje entre compañeros.
Esta experiencia tuvo lugar en el aula de segundo año del segundo ciclo de Educación Infantil, a las 12:00, durante una actividad grupal.
Participaron la tutora (T), de 37 años, y un grupo de veinticinco niños de 4 años. Dentro del mismo, destacaron dos alumnos: A1, con mayor habilidad para los rompecabezas, y A2, que mostraba dificultad para encajar las piezas.
Durante la actividad, T sugirió a los niños que trabajaran en parejas para completar un rompecabezas. A1 y A2 rápidamente hicieron pareja, pero a cada segundo que pasaba A2 se frustraba más viendo que no conseguía ninguna pieza. T que los llevaba observando desde el comienzo, decidió intervenir, preguntándole a A1 si podía ayudar a tu compañero y enséñale cómo lo hacía él. A1 aceptó y empezó explicándole a A2 que tenía que buscar las piezas con bordes al principio.
Poco a poco, A2 siguió las instrucciones de A1, logrando encajar varias piezas por sí mismo. Cuando completaron el rompecabezas, T elogió el esfuerzo de ambos, destacando la gran ayuda de A1 y el esfuerzo de A2. Al finalizar la actividad, T puso este ejemplo al grupo recordando que aprender juntos y ayudarse es importante.
Esta anécdota nos recuerda que la tutoría entre iguales es una herramienta valiosa para el aprendizaje. Esta no solo potencia el aprendizaje académico, sino que también desarrolla habilidades sociales y emocionales, como la empatía y la cooperación. Según Valdebenito y Duran (2005), este enfoque permite a los alumnos aprender de habilidades que sus compañeros les comparten y tienen más dominadas y aseguran que esta estrategia tiene un índice de éxito medible.
REFERENCIAS
Valdebenito, V., Duran, D. (2013). La tutoría entre iguales como un potente recurso de aprendizaje entre alumnos: efectos, fluidez y comprensión lectora. Perspectiva Educacional, Formación de Profesores, 52(2), 154-176.
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