martes, 10 de diciembre de 2024

UNA MADRE Y UNA MAESTRA


    Entren y lean esta fantástica historia sobre una buena comunicación familia-escuela.

    Esta experiencia tuvo lugar en el aula del segundo año del segundo ciclo de Educación Infantil, sobre las 11:00, al finalizar una actividad grupal en la que los niños compartieron sus objetos favoritos traídos de casa.

    En ella intervienen la tutora de la clase (T), de 38 años, un niño de 4 años (N) y la madre de A (M), de 60 años, quien es la principal cuidadora del niño.

    La actividad consistía en que cada niño explicara por qué había elegido su objeto y respondiera a las preguntas de sus compañeros. Cuando llegó el turno de N, se mostró inseguro y reacio a hablar. N comenzó a bajar la vista y se negó a participar. Después de la actividad T se mostraba pensativa.

    Al final de la jornada, en el momento de la recogida, T se habló con M y le comentó lo sucedido. M compartió que en casa también evitaba hablar con adultos desconocidos y que se muestra retraído. Ambas coincidieron en la necesidad de trabajar en la autoestima de N y su expresión oral tanto en casa como en la escuela.

    T sugirió que M animara a N a contar pequeñas historias sobre su día antes de acostarse, mientras que en el aula se implementaría estrategias para conseguir mayor participación y comunicación. Además, T le recomendó agendar una cita más adelante para seguir discutiendo el tema.

    Esta experiencia demuestra cómo "la colaboración familia-escuela es fundamental para potenciar el desarrollo integral del alumnado, pues fomenta un entorno coherente y estable que refuerza los aprendizajes escolares y sociales desde casa, consolidando las competencias necesarias para su futuro" (Bolívar, 2006, p.121).


    REFERENCIAS

Bolívar, A. (2006). Familia y escuela: dos mundos llamados a trabajar en común. Revista de Educación, 339,          119-146. 

miércoles, 4 de diciembre de 2024

UN CUENTO, UN ELEFANTE Y UNA REFLEXIÓN



    Entren y lean esta fascinante historia sobre el pensamiento crítico.


    Esta experiencia tuvo lugar en el aula del segundo año del segundo ciclo de Educación Infantil, sobre las 10:00, durante la hora de asamblea en una lectura grupal. En ella participaron la tutora (T), de 38 años, y un grupo de 10 niños y 13 niñas de 4 y 5 años (A).

    T inició la actividad leyendo el cuento "El elefante encadenado" de Jorge Bucay, que nos muestra a un elefante que, a pesar de ser fuerte, no intenta liberarse porque cree que no podrá hacerlo. 

    Después de la lectura, muchos querían hacer comentarios y T, antes de darles la palabra, preguntó verbalmente por qué el elefante no se soltó de la cadena y cómo podríamos ayudarle.




    Esta anécdota nos enseña que los cuentos son herramientas poderosas para desarrollar el pensamiento crítico en Educación Infantil, ya que permiten que los niños analicen situaciones y extrapolen contextos y personajes. Jiménez y Gordo (2014), destacan cómo los cuentos infantiles, a través de su estructura y mensajes, pueden fomentar el pensamiento crítico al permitir que los niños exploren temas morales y reflexionen sobre sus acciones en un contexto seguro. Además, enfatizan la importancia de seleccionar cuidadosamente los textos para garantizar que promuevan valores y aprendizaje significativo.

     A respondió con ideas muy dispares, entre ellas que el elefante necesitaba ayuda de otros animales o que tenía que intentarlo más veces. Ante estas respuestas, T propuso un ejercicio de imaginación, con la premisa de qué harían ellos si fueran el elefante. Esto llevó a una discusión-debate en la que A reflexionó sobre la importancia de probar cosas nuevas y no rendirse rápidamente.


REFERENCIAS

Jiménez, M. L., & Gordo, A. (2014). El cuento infantil: Facilitador de pensamiento desde una experiencia pedagógica. Praxis & Saber, 5(10), 151-170. https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=477247214009 

martes, 3 de diciembre de 2024

UN NIÑO Y UNA CASA DE JUGUETE



Entren y lean esta fantástica historia sobre la comprensión de un comportamiento.

Esta experiencia tuvo lugar en el patio de una escuela de Educación Infantil, sobre las 11:45, durante el recreo. 

En ella participaron un alumno de 5 años (A), la tutora de su grupo (T), de 56 años, y la estudiante de prácticas (P), de 24 años.

Mientras los niños jugaban, P observó que A subía al tejado de una casa de juguete del patio. Desde arriba, A comenzó a gritar: “¡Miradme! ¡Estoy muy alto!”. Los otros niños lo miraban asombrados y algunos intentaron imitarlo. P se dirigió rápidamente hacia A y, con voz calmada pero firme, le dijo: “Cuidado por favor, intenta bajarte lo antes posible y si necesitas ayuda me avisas. Baja la voz y no animes a tus compañeros, que puede ser peligroso. No todos tenemos tu habilidad”. Sin embargo, A ignoró la indicación y continuó gritando para captar la atención de sus compañeros.

En ese momento, T se acercó y pidió a los demás niños que regresaran a las áreas de juego mientras hablaba con A. T, manteniendo la calma, le dijo: “Esta no es una forma segura de jugar. Cuando bajes, puedes pedirle a tus compañeros construir una torre tan alta como esta casa. Bájate, por favor”. A, bajó del tejado con cuidado pasado un buen rato.

Una vez en el suelo, T y P elogiaron su decisión y lo animaron a liderar la construcción de la torre.

Esta situación evidencia cómo algunos comportamientos desafiantes en los niños son intentos de captar la atención. Según Gómez y Cuña (2017), algunas maneras de tratar estos comportamientos podrían consistir en: proponer opciones, centrarse en la tarea y no en el individuo o tener acercamientos serios y breves.

REFERENCIAS

Gómez, M. del C., & Cuña, A. da R. (2017). Estrategias de intervención en conductas disruptivas. Educação Por Escrito, 8(2), 278–293. 

https://doi.org/10.15448/2179-8435.2017.2.27976 

lunes, 2 de diciembre de 2024

DOS NIÑOS Y UNA TUTORÍA ENTRE IGUALES



Entren y lean esta fascinante historia sobre el aprendizaje entre compañeros.

Esta experiencia tuvo lugar en el aula de segundo año del segundo ciclo de Educación Infantil, a las 12:00, durante una actividad grupal. 

Participaron la tutora (T), de 37 años, y un grupo de veinticinco niños de 4 años. Dentro del mismo, destacaron dos alumnos: A1, con mayor habilidad para los rompecabezas, y A2, que mostraba dificultad para encajar las piezas.

Durante la actividad, T sugirió a los niños que trabajaran en parejas para completar un rompecabezas. A1 y A2 rápidamente hicieron pareja, pero a cada segundo que pasaba A2 se frustraba más viendo que no conseguía ninguna pieza. T que los llevaba observando desde el comienzo, decidió intervenir, preguntándole a A1 si podía ayudar a tu compañero y enséñale cómo lo hacía él. A1 aceptó y empezó explicándole a A2 que tenía que buscar las piezas con bordes al principio.

Poco a poco, A2 siguió las instrucciones de A1, logrando encajar varias piezas por sí mismo. Cuando completaron el rompecabezas, T elogió el esfuerzo de ambos, destacando la gran ayuda de A1 y el esfuerzo de A2. Al finalizar la actividad, T puso este ejemplo al grupo recordando que aprender juntos y ayudarse es importante. 

Esta anécdota nos recuerda que la tutoría entre iguales es una herramienta valiosa para el aprendizaje. Esta no solo potencia el aprendizaje académico, sino que también desarrolla habilidades sociales y emocionales, como la empatía y la cooperación. Según Valdebenito y Duran (2005), este enfoque permite a los alumnos aprender de habilidades que sus compañeros les comparten y tienen más dominadas y aseguran que esta estrategia tiene un índice de éxito medible.


REFERENCIAS


Valdebenito, V., Duran, D. (2013). La tutoría entre iguales como un potente recurso de aprendizaje entre alumnos: efectos, fluidez y comprensión lectora. Perspectiva Educacional, Formación de Profesores, 52(2), 154-176.

https://www.redalyc.org/pdf/3333/333328170008.pdf 

jueves, 28 de noviembre de 2024

EL ARTE DE NEGOCIAR Y LA AMENAZA


La experiencia tuvo lugar en el aula del segundo año del segundo ciclo de Educación Infantil, a las 11:30, en un momento de transición de la asamblea hacia una actividad de pintura. 

Participaron una alumna de prácticas (P), de 24 años, la tutora (T), de 37 años, y tres alumnos (A) de 3 años.

P comenzó a distribuir materiales para la actividad pidiendo paciencia, pero A se negaba a colaborar. Uno de ellos no quería sentarse y comenzó a jugar con bloques, y segundos después, los otros dos lo imitaron. P les pidió, de forma verbal y calmada, que dejaran los bloques para comenzar la actividad. Sin embargo, el primero en desobedecer anteriormente respondió: “no quiero, si no me dejas jugar, no voy a hacerte caso”. P intentó negociar diciendo: “Si guardamos los bloques ahora, podrás jugar con ellos después de la pintura”. Ante la negativa del mismo, P levantó la voz y dijo: “Por favor, deja los legos y ponte en la mesa para empezar la actividad, sabes que T nos la ha encargado a nosotros y si no colaboras tendré que decírselo”. A, desafiante, apartó la mirada y no obedeció. T, quien estaba observando, intervino diciendo: “Creo que hay un problema, Vamos a buscar una solución. A, ¿quieres pintar con un pincel o con los dedos?”. Entonces, A, intrigado, eligió los dedos y accedió a guardar los bloques para ir a hacer la actividad.

T explicó después a P que las amenazas no generan cooperación y que aunque, a veces son necesarias, hay que intentar evitarlas. En cambio, la negociación, cuando incluye elecciones claras y atractivas, suele fomentar la participación. Como señala Villa (2016), “la negociación es la mejor herramienta para legitimarse y ganar a largo plazo. La negociación consiste en el acercamiento de dos partes opuestas, hasta que alcanzan una posición aceptable para ambas” (p. 3).

REFERENCIAS


Villa, J.P. (2016). Manual de negociación y resolución de conflictos. Profit Editorial.


miércoles, 27 de noviembre de 2024

LA VERDAD Y DOS NIÑAS


Entren y lean esta fantástica historia sobre la promoción de valores sanos.


Esta experiencia tuvo lugar en el aula del segundo año del segundo ciclo de Educación Infantil, sobre las 09:15, durante la media hora de llegada a la escuela y entrada al aula. 


En ella intervienen dos alumnas de 4 años (A y B) y la tutora de la clase (T), de 38 años de edad. 

Después de deambular por el aula y de que sus madres se fueran de la escuela, A y B comienzan a pintar en una cartulina que tenía T guardada en sus pertenencias. T, después de un rato, observa cómo B la rompe en pedazos y la tira al suelo. Entonces A se pone a llorar de manera nerviosa y T acude a la situación. B se percata de esto  e intenta escaquearse, sin embargo es tarde e intenta mentir a T, diciendo que no fue ella. Así, T, le explica verbalmente que es mejor decir la verdad, que sólo pretende solucionar el problema y termina pidiéndole por favor que no le mienta porque ella no “le va a hacer nada malo” y que va a creer en su palabra. No obstante, B sigue negándolo y A no quiere hablar. Finalmente, T decide dejar ahí la conversación, incentivándolos a hablar con ella cuando estén más tranquilas.




Touriñán (2008) afirma que la escuela debe procurar que los valores promovidos en su seno sean reconocidos socialmente, tratando de alcanzar que se vivan en la familia y que ello incida en la sociedad (p. 73).  Esto nos recuerda la importancia de esta anécdota, que nos enseña a promover valores sanos desde el ejemplo. Sin embargo, la estrategia aplicada por T podría implementarse, intentando hacer más hincapié en la explicación del porqué. 



REFERENCIAS 


Touriñán, J. (2008). Educación en valores, educación intercultural y formación para la convivencia. Netbiblo.

martes, 26 de noviembre de 2024

DOS NIÑOS Y UNA SOLUCIÓN



Entren y lean esta fascinante historia sobre la mediación para un buen clima de aula.

Esta experiencia ocurre en el aula del segundo año del segundo ciclo de Educación Infantil, en la zona de actividad de juego simbólico, alrededor de las 12:00, después del primer recreo. 

Intervienen la estudiante de prácticas, de 24 años (P), la tutora de la clase, de 37 años (T) y dos niños de cuatro años (B y C).

La estudiante en prácticas (P) organiza una actividad de juego simbólico donde B y C, representan a unos dependientes de una tienda. Durante el juego, C se frustra porque B no le deja coger los productos que él quiere, lo que provoca que C grite y empuje al compañero. P intenta no prestar atención y ver si pueden solucionar el problema ellos solos primero.

Minutos después, se acerca la tutora (T) y, con un tono tranquilo, medía la situación.  T le explica a C la importancia de respetar los turnos y le recuerda verbalmente a B que sea paciente. Después de la conversación, ambos niños parecen calmados y reanudan el juego de forma cooperativa.

Finalmente, T le comenta a P que la mediación es crucial para enseñar a los niños a manejar conflictos de manera pacífica. En este caso, T no sólo resolvió el desacuerdo, sino que les brindó herramientas para gestionar sus emociones y mejorar su cooperación en el futuro.

Este ejemplo subraya la importancia de crear un clima escolar positivo y de enseñar a los niños a resolver conflictos de forma respetuosa. La mediación permite que los niños identifiquen y procesen sus emociones y la de los demás, favoreciendo un buen ambiente de convivencia. Como sugiere Pinilla y Mendieta (2017), la mediación es una forma de abordar conflictos; conlleva valores y procedimientos que educan en la paz y consolidan una actuación profundamente democrática.


REFERENCIAS


Pinilla, N., Mendieta, M. C. (2017).  Pedagogía de la confianza: una estrategia para generar ambientes escolares de paz. Revista Análisis,49(91), 315-336.

DOI: https://doi.org/10.15332/s0120-8454.2017.0091.03 


UNA ACTIVIDAD Y UNOS NIÑOS SIN OBJETIVOS

     Esta experiencia tuvo lugar en el aula del segundo año del segundo ciclo de Educación Infantil, alrededor de las 12:30, durante una act...